«Soledad» de Víctor Català
A sus pies no se divisaban sino olas de montañas, montañas inmensas y calladas que se acostaban, se aplanaban, se sumergían en la umbría quietud del atardecer que, como una niebla negra, se tendía sobre ellas, amortajándolas. Mila buscó en aquel desierto azul la mancha alegre de un penacho de humo, de una casita, de una figura humana..., pero no vio nada, ni el menor indicio que denunciase la presencia y la compañía de los hombres. -¡Qué soledad! - murmuró aterrada, sintiendo de repente que su corazón devenía tanto o más umbrío que aquellas honduras. Soleda, Víctor Catlà (pág. 28) Sinopsis Mila, recién casada con Matias, un hombre al que apenas conoce, abandona su hogar para seguirle a una remota ermita encaramada en una escabrosa montaña. A su llegada conocerá a Gaietà, un pastor maduro, risueño y sabio, y al Ánima, un siniestro cazador furtivo. Esa accidentada soledad y los seres que la habitan llevan a Mila a emprender un viaje interior sin retorno. Soledad, obra maestra de las letr...